Entrevista con Antonio Otero: La pasión de un cargador hecha música

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· Su sello discográfico Composiciones Nomoi regala sus marchas procesionales a todas las formaciones musicales que quieran interpretarlas
· Formó parte del primer grupo de Polillas, y fue uno de los fundadores de las bandas Humildad y Paciencia y Rosario de Cádiz
· El compositor de ‘Cautivo en Santa Cruz’ señala que «en Cádiz no hay muchos directores musicales buenos»

El capataz da el primer aviso. Todos los cargadores ocupan su puesto bajo el palo. Segundo martillazo. La Viña contiene la respiración. Listos los de atrás. Tercer golpe de martillo. El Cristo de la Misericordia se eleva hacia el cielo de Cádiz. La Viña estalla en aplausos. Suenen los tambores. No son unos tambores cualquiera. Son los de la Banda de Cornetas y Tambores de Rosario Coronada que vuelve tras muchos años a acompañar al Señor de la Misericordia, después hacerlo hace unos 20 como Humildad y Paciencia. Son los primeros compases de ‘Cautivo en Santa Cruz‘. Es sin duda uno de los momentos de la vida de Antonio Otero Gómez, que va debajo del paso cargando a su Cristo, escuchando cómo la banda que siempre tanto quiso, y en la que participó en su formación, interpreta la marcha que él compuso. El sumun del un cargador y músico cofrade.

Al recordar este momento se emociona y eso que lo ha revivido millones de veces, pero el carácter de Antonio es así: visceral y sin tapujos, a la vez que tímido y poco dado a hablar de él y de su obra.
Muy pocos saben que la ciudad de Cádiz cuenta con un hijo que está haciendo historia en la música cofrade. En una ciudad donde impera el carnaval, y la Semana Santa ocupa un discreto segundo, o tercer lugar, lo que está consiguiendo Antonio pasa desapercibido. En una ciudad donde el derrotismo es el deporte nacional, es difícil que hablen bien de ti y más si eres como Antonio, que una vez que se suelta no tiene pelos en la lengua.

Gaditano de 44 años y de Loreto, fue componente fundacional de Polillas. Tras salir de ahí fundó junto a otros compañeros la banda de Cornetas y Tambores de Humildad y Paciencia y tras desavenencias con la cofradía puso junto a Pedro Márquez el germen de Rosario de Cádiz, sin duda el máximo referente de la música cofrade de la ciudad y para no pocos, lo más conocido más allá de Cortadura de la Semana Santa de Cádiz. Todo esto sin dejar de cargar durante 25 años el Cristo de la Misericordia de la Archicofradía de La Palma y la Virgen de la Trinidad de Medinaceli.

«He tenido la suerte de llevar la voz del Cristo de la Viña y eso momento como cargador lo he disfrutado mucho. Trinidad es diferente porque es más de negro y siempre la he llevado respetuosamente. Recuerdo con especial cariño la Magna Mariana porque llevaba música y ahí disfruté mucho. Trinidad y la Viña para mi son lo más grande que hay en Cádiz, y no puedo dejar de recordar el homenaje que la cofradía Medinaceli me dedicó hace dos años cuando me despedida de la carga».

Antonio se refiere a su último Jueves Santo bajo la Trinidad, de la que se despedía como él mejor sabe hacer: dedicándole una marcha. Su sorpresa fue que el capataz Gerardo Navarro y los cargadores tanto de Jesús de Medinaceli como de la Virgen de la Trinidad, ya de recogida en Santa Cruz hicieron bailar a los titulares al son de La Bella, mientras Antonio disfrutaba ese momento desde el altar mayor. Fue un momento muy emotivo el vivir como todos los cargadores de Medinaceli esperaron a Trinidad, y ver como se levantaban los dos pasos y bailaban la obra que había dedicado a la Virgen que cargó durante 25 años. Por cierto esta marcha que en su día fue creada para cornetas y tambores fue adaptada a todas las plantillas musicales (agrupación musical, banda de música, capilla y orquesta). En este vídeo podéis disfrutar ese momento.

Recogida de la Hermandad de Medinaceli el Jueves Santo de 2018

En esos días nacía también ‘El Árbol de la Viña’, obra dedicada al Cristo de la Misericordia y en especial al fallecido Roberto Carlos Sánchez Domínguez así como a todas aquellas personas que compartieron con Antonio la carga del Cristo de la Misericordia. Su salida de la cuadrilla de Misericordia la propició un enfrentamiento con el capataz por poner al Cristo de la Viña a doble paso: «Después de 25 años de carga y de haber pasado por casi todo era lo último que necesitaba ver», relata Antonio Otero.

En el siguiente vídeo podemos oír El Árbol de la Viña acompañando al recorrido 3D de la Archicofradía de la Palma en 2020. Un recorrido que por desgracia, no pudimos ver en vivo.

Tras retirarse como cargador, Otero concentró todos sus esfuerzos en su pasión: la música cofrade. y hace dos años presentaba Composicones Nomoi, un sello dedicado a la música cofrade ‘made in Cádiz’ que lleva ya 8 volúmenes publicados y que solo el Covid-19, como muchas otras cosas, ha conseguido detener. Pero no es el fin, asegura Antonio «solo estoy esperando que la situación sea más propicia para seguir creando marchas».

Antonio Otero comenzó componiendo marchas para bandas de cornetas y tambores, pero como no se conformaba decidió complicarse la vida y crear marchas para agrupaciones musicales y bandas de música. Su último salto mortal ha sido parir marchas para capilla y orquesta. Cincuenta y dos voces que tienen que ir conjuntadas para que suene a Semana Santa. Y después de todo esto ahora dice que regala su música: «mis marchas están disponibles para toda banda que quiera interpretarlas, sean de una gran capital o de un pueblecito». Su máxima es que la música es de todos. Así que invita a las formaciones que quiera a tocar sus composiciones: «están arregladas, armonizadas y listas para tocar», asegura este filántropo de la música cofrade. «Además, -continúa- en la situación actual hay que ayudar a las bandas que lo están pasando muy mal y yo quiero poner mi granito de arena».

‘Cautivo en Santa Cruz’ es ya un clásico de Antonio Otero. Incluida en el disco ‘Eternidad’ de Rosario de Cádiz, suena a menudo en el repertorio de la banda. No solo en Cádiz. Hemos encontrado vídeos de sus obras en diferentes formaciones repartidas por todo el territorio nacional.



La vinculación de Antoñín, como lo llaman sus amigos, con la música se remonta a su niñez en el gaditano barrio de Loreto, un barrio nada relacionado con la Semana Santa, pero en el que convivían familias de un bloque de pisos de la Guardia Civil con los demás familias del barrio. Un día, unos cuantos padres de aquellos niños les propusieron formar una banda de música y allí estaba Antonio. Esa banda se convirtió en Polillas y en la primitiva formación Otero comenzó a darle al trombón. Los primeros ensayos fueron en el cuartel de la Guardia Civil para después continuar en la Zona Franca. La banda pronto empezó a gustar. Cinco años después cuando Antonio contaba con 18 años y era ya uno de los referentes, un enfrentamiento con los responsables de la banda le hizo abandonar la formación siendo seguido por un nutrido grupo de componentes, entre los que se encontraba Pedro Márquez.

Polillas en sus inicios. Antonio Otero en el centro con el trombón

En ese momento se encontraban ‘con banda pero sin banda’ porque si bien tenían los componentes no había instrumentos, ya que los que usaban eran de Polillas. Milagrosamente Manolo Bernal capataz de Humildad y Paciencia en aquella época se cruzó en su camino y les propuso fundar una banda en el seno de la cofradía de la que era miembro. Así nacía Humildad y Paciencia con una nada desdeñable cantidad de 70 miembros y que ya en su primer año de vida logró varios contratos. Musicalmente Antonio Otero aportó tres composiciones ‘Cautivo en Santa Cruz’, ‘Eterno’ y ‘Nuestro Padre Jesús de la Salud’,

En los dos siguientes vídeos podemos ver como sonaba la marcha Jesús de la Salud en 1998 cuando Antonio Otero la compuso de oido y en la actualidad, ya pasada a partirura

Jesús de la Salud en partitura

Como curiosidad Antonio señala que «estas tres obras las compuse de oído y 20 años después, y ya con más conocimientos musicales las he pasado a partitura». Pero una vez más las desavenencias llegaron y el carácter rebelde de Antonio le hizo desvincularse de la hermandad y montar junto a otros una banda ajena a Humildad y Paciencia. Fue el nacimiento de Rosario de Cádiz. Una vez más estaban compuestos pero sin instrumentos por lo que con doscientas mil pesetas (1.200 euros) que le prestó su madre y otra cantidad similar que aportaron Pedro Márquez, que se lo pidió a su padre y Manuel Bernal además de mucha colaboración de los componentes fundacionales, se fueron a Jiménez, la tienda de música y compraron sus primeros instrumentos.

Antonio Otero en Rosario de Cádiz

Antonio recuerda que los comienzos no fueron fáciles: «No nos querían contratar en Cádiz y en los primeros años tocábamos siempre fuera«. Tras cuatro o cinco años de crecimiento y cuando Rosario se queda pagada y formada, Otero se echó a un lado. Antonio asegura que «no reconoce a los que dirigen ahora la formación, no son de mi época, pero siguen tocando las marchas que yo compuse».

En el siguiente vídeo podemos ver la presentación de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia en la Parroquia de San Agustín en 1997, con Antonio Otero ejerciendo de presentador.



Tras salir de Rosario, Antonio Otero creía que su periplo con la música cofrade había concluido. Seguía cargando y muy metido en Semana Santa pero ya ajeno al mundo de la música cofrade. Poco a poco el cuerpo le empezó a pedir componer nuevas marchas y en silencio y casi de incógnito fue armando un completo arsenal de marchas «que llegaban a la cabeza. Trabajando o paseando empieza a sonar una melodía en mi cabeza: la silbo y la grabo en el móvil y ya de ahí sale la marcha». Asegura que no es de los de ponerse a componer: «La inspiración te llega cuando quiere y hay que estar preparado para no dejarla escapar».

Cuadrilla de la Trinidad

En ese momento decidió que la música cofrade era su pasión y que tenía que seguir entregándose a ella. Montó Composiciones Nomoi y contrató de su propio bolsillo un pequeño equipo que le ayudó a convertir su inspiración en marchas procesionales. Un nuevo desengaño le llegó al ver que ninguna institución pública o privada se prestó a apoyarlo en su idea, a pesar de ser el único gaditano y de los pocos andaluces que componen música de Semana Santa a día de hoy. Lejos de amilanarse, echó el resto e invirtió sus ahorros en grabar en 2018 los dos primero volúmenes de Composiciones Nomoi que vendieron todas las copias y cubrieron gastos, pero poco más.



El volumen 1 contenía marchas para bandas de cornetas y tambores y el 2 para agrupación musical. En el volumen 3 volvió a componer marchas para cctt y añadió diez nuevos temas. El volumen 4 es una original unión de lo que sería una agrupación musical con una banda de cornetas y tambores. El volumen 5 está dirigido a bandas de música y el 6 a orquesta. «La llegada del covid nos inspiró para sacar marchas para capilla musical. Ahora estamos trabajando en los volúmenes 8 y 9 pero vamos a esperar a ver cómo va el tema».

A días de hoy en Composiciones Nomoi hay marchas de capilla, cornetas y tambores, banda de música y orquesta. Son más de 70 obras, y muchas horas de aprendizaje y trabajo. «Puede decirse que he conseguido mi objetivo: llegar a las plantillas superiores de la música», asegura Otero Gómez.

Discografía de Nomoi

Este año 2020 Polillas tenía previsto estrenar ‘Ángel Caído’ pero no se pudo con el COVID. La marcha ‘Ab Crucis’ también estaba preparada para ser interpretada en la Estación de Penitencia de Descendimiento. Antonio Otero apunta que «tengo obras presentadas en orquesta en la Banda General de la Guardia Civil que está estudiando incorporarlas». Aún así califica el año 2020 como «muy doloroso. Teníamos muchos proyectos atados y al final no han podido llevarse a cabo».

Quizá entre los lectores de esta entrevista haya muchos, como el propio redactor que sean profanos en el mundo de la música, por eso le pedimos a Antonio que explique las diferencias musicales entre las distintas formaciones que van acompañando a las imágenes en Semana Santa.

Antonio lo explica así: «Yo las diferenciaría por las líneas de interpretación. Las bandas de cornetas y tambores nacen de las bandas militares. Antes solo tenían dos o tres líneas de corneta y dos de tambor. Ahora hay instrumentos nuevos con más líneas. La diferencia radica en la cantidad de instrumentos. Las bandas de cornetas y tambores como Sol o Esencia respetan su instrumentación clásica, mientras que en la evolución musical otras formaciones como la propia Rosario de Cádiz es una banda de cornetas y tambores pero llevan también instrumentos de bandas de música y agrupación musical como puede ser la trompeta, bombardino, fliscorno o trombón para darle más color y más contrastes. Hoy en día las llamamos cornetas y tambores pero solo llevan el lexema musical de la corneta».

«En orquesta -continúa Antonio Otero- llevan diferentes voces, incluyendo metales, madera, viento y cuerda. Cornetas y Tambores son de 10 a 15 voces. En una orquesta pueden ser hasta 52 líneas de escritura, lo que conlleva más sonoridad».

Antonio Otero califica su trabajo de «hobby devocional». «Esto lleva mucha dedicación y está poco reconocido. Cada marcha es un trabajo. Una obra es un trabajo de todo un año y he hecho 70 obras en 10 años. Son muchas caídas, y muchas piedras en el camino».

En el siguiente vídeo podemos disfrutar la marcha de Cautivo en Santa Cruz en la salida extraordinaria de Afligidos en 2019

A estas alturas le preguntamos si ha soñado alguna vez con que una obra suya suene en Campana, y aquí sale el lado más ‘gadita’ y visceral de Antonio Otero: «Jamás en la vida he compuesto pensando en sonar en Sevilla. Mi banda era mejor que muchas de las que tocan en Sevilla y a mi no me hace falta tocar allí. Hay bandas que no tocan en Sevilla que son mejores que las que tocan allí. Rosario podía haber tocado por calidad hace 20 años pero en aquella época no lo permitimos. Antiguamente solo queríamos tocar en Cádiz. La banda se hizo para tocar en Cádiz y jamás perdonaré. que habiendo un solo contrato en Cádiz se vayan a Sevilla. Tampoco me gusta que celebren los contratos de Sevilla y no celebren los otros cinco contratos que se han firmado. Le estas faltando al respeto a las otras cinco. A mi me gusta la Semana Santas humilde que sale en un pueblo recóndito. No me gusta en lo que se está convirtiendo esto. Soy de Cádiz y me gusta mi horquilla. No me voy a otras ciudades. No entenderé que una banda de Cádiz prefiera irse a Sevilla en lugar de quedarse en su ciudad. Nunca ha sido mi objetivo el codearme con directores de las grandes bandas de Sevilla y eso que tengo más relación con los de Sevilla que con los de Cádiz».

Antonio Otero es tajante con la situación de las bandas de música de Semana Santa en Cádiz: «No hay muchos directores musicales buenos, ni profesionales en nuestra ciudad. En Cádiz somos cuatro mal contados. La música cofrade en Cádiz es dura. Ésta es una ciudad carnavalera. A las bandas no han llegado grandes músicos y de los que estamos, ninguno es musico profesional».

Estefanía y Antonio

Al no ser, como él mismo reconoce, músico profesional ha tenido que recurrir a un equipo (pagado por el mismo) que le ayude a convertir sus ideas en música «Estefanía Segundo Ramos es mi armonizadora y siempre he estado con ella y disfrutamos mucho».

En cuanto a proyectos futuros, Antonio Otero no quiere desvelar nada pero reconoce que «hay cosas nuevas y habrás sorpresas en Composiciones Nomoi. Tenemos un proyecto muy bonito entre manos. El compositor no deja de serlo nunca. Desarrollas otras actividades en la vida, pero todo te lo rodea la música. Tengo alma compositoras».

En www.SemanaSantaCadiz.com hemos tenido la suerte de escuchar alguno de su próximos estrenos y podemos asegurar que no va a dejar indiferente a nadie.

Uno de sus objetivos es «componer una obra a cada imagen titular de la ciudad de Cádiz. Voy por la mitad y no me gustaría despedirme de la música sin haber dedicado al menos una obra a cada titular de Cádiz».

Antonio Otero hace otras cosas, música de películas, fondos de doblaje… «el objetivo de nuestro proyecto es hacer grandes obras no solo música procesional. Eso es solo el principio. dirigidas a las grandes filarmónicas y grandes orquestas. Ya tenemos otras directrices», señala Otero.

La música de los recorridos 3D de Cádiz, Jerez y Sevilla
La música de Antonio Otero acompaña a los recorridos procesionales en 3 dimensiones de las Semanas Santas de Cádiz, Jerez y Sevilla en nuestra web hermana www.3DSemanaSanta.com, donde pueden verse los recorridos en 3D de todas las hermandades de Semana Santa de Cádiz, Jerez Sevilla. Para Antonio «haberle puesto música a todas las hermandades estas tres ciudades no pasa todos los días. Y es algo que estoy agradecido a la web y a su autor».

Como en todas las entrevistas de www.SemanaSantaCadiz.com, nos gusta preguntar al entrevistado como ve la Semana Santa de Cádiz desde un punto de vista general. Una vez más Antonio Otero Gómez habla alto y claro: «la Semana Santa, no solo la de Cádiz, se está muriendo. Hay uvas picadas que están picando al resto del racimo. La Semana Santa va a menos. Cada vez hay menos fuerza y ganas. Cada vez cuesta mas que haya cargadores y que un niño coja una trompeta, Yo creo que la Semana Santa va a desaparecer como la conocemos a día de hoy. Todos hemos participado en que nuestra Semana Santa no sea lo que debería y mucha gente prefiere ver otras Semanas Santas antes que la de Cádiz. Si la de Cádiz ha conseguido que los fieles se vayan a ver procesiones a otros municipios, muy bien no se están haciendo las cosas. Algunas juntas de Gobierno son una secta y ya va siendo hora de que quitemos esa uva picada. La Semana Santa de Cádiz no es lo que quieran cuatro, es lo que queramos todos y en Cádiz mandan cuatro. Se le esta perdiendo el respeto a la Semana Santa, y si le perdemos el respeto se lo perdemos todo.

Entrevista en Diario de Cádiz

Antes este apocalíptico panorama que ve Antonio Otero, le preguntamos por soluciones. Éstas son: «La primera medida que tomaría -indica Antonio Otero- es expulsar a todo aquel que su ego sea mas grande que la talla de sus zapatos. Hacer desaparecer el ego. Haciendo desaparecer el ego todo lo demás viene después».

Cambiando de tema, interpelamos a Antonio Otero sobre cómo cree que será la Semana Santa de 2022. «Cuando venga -aventura Antonio- va a ser un año muy esperado, porque cuando una persona deja de disfrutar algo y lo recupera lo coge con mas ganas que nunca. A la Virgen del Rocío la sacan asi porque tienen tantas ganas de sacarla que no puedan aguantar ni un segundo más para saltar la reja. Así creo que vamos a coger la Semana Santa de 2022, saltando la reja de los templos».

Señala Antonio Otero que «quiero tener la esperanza de que este año nos va a hacer más fuertes. pero la realidad va a ser que muchas bandas van a desaparecer. Se van a perder cargadores, fieles y hermanos. Estamos pasando muy mal momento. La fe seguirá en las iglesias, pero vamos a tardar en recuperar el espíritu. Yo lo que le pregunto a Dios es ¿dónde está?».

Escucha aquí todos los volúmenes de Composiciones Nomoi

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