La Semana Santa más espiritual (La Voz de Cádiz)

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No ha sido esta la Semana Santa de los estrenos de las hermandades ni de las recogidas fervorosas de madrugada. No ha sido tampoco la Semana Santa de las saetas ni de las marchas, las clásicas y las modernas, acompañando el caminar por las calles de Cádiz impregnadas de incienso de los titulares de las corporaciones.

Pero además no ha sido la Semana Santa de la consolidación de una Carrera Oficial para la que se iban a instalar nuevos palcos en la Plaza de San Juan de Dios ni tampoco se ha podido comprobar el nuevo planteamiento de la zona de la Catedral donde se iba a estrechar el pasillo por el que acceden las cofradías al primer templo de la ciudad.

La que ha finalizado ha sido una Semana Santa en la que en efecto los cofrades han perdido la posibilidad de contemplar los estrenos y avances en el patrimonio de las cofradías penitenciales de Cádiz.

Desde Servitas, que publicaba sus novedades en sus redes sociales hasta la archicofradía del Resucitado, que hasta el momento de la suspensión de la Semana Santa aguardaba su día con muchísima ilusión por el hecho de volver a presidir el Pontifical y procesionar por la mañana, han pasado prácticamente desapercibidos algunas circunstancias como los avances del paso del Prendimiento o las nuevas túnicas que iban a estrenar las secciones del Nazareno del Amor. No se ha podido ver el palio de Lágrimas de Columna con su candelería ni su nuevo sobretecho ni tampoco el estreno de las nuevas caídas bordadas para el paso de María Santísima de los Dolores del Nazareno.

Esta que ha terminado no ha sido tampoco la Semana Santa de los partes meteorológicos. Ni las Cabañuelas ni la Aemet han tenido cabida en estos días en los que daba lo mismo ese pronóstico que siempre mantiene en vilo a los cofrades.

Y ha sido también una Semana Santa extraña y diferente a todas en cuanto a que la Catedral, que acoge a las hermandades para que realicen su estación penitencial, ha permanecido cerrada durante todos los días. Incluso las celebraciones más importantes de estos días las ha presidido el obispo Rafael Zornoza en la iglesia de Santiago.

Por el contrario ha sido la Semana Santa más espiritual y más intimista. Esa en la que la reflexión y la oración se han hecho más patentes y en la que más cofrades de todas las edades han estado pendientes de Facebook, Youtube y demás redes sociales para vivir desde sus casas, desde el confinamiento la Semana de Pasión. Porque las diferentes publicaciones de las cofradías ha sido el principal vínculo de unión para los hermanos durante todas las jornadas que se han ido descontando hasta llegar al Domingo de Resurrección.

Y a todo ello hay que añadir que ha sido la Semana Santa en la que más presente ha estado el servicio caritativo de las corporaciones que una vez más, en este crisis, colaboran cuanto pueden.


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