Singularidades de la Semana Santa de la provincia de Cádiz (Diario de Cádiz)

Compártelo en tus redes

Cada municipio cuenta con una serie de curiosidades que diferencian su Semana Mayor de la del resto de localidades

Lee la noticia en Diario de Cádiz

Cada Semana Santa de la provincia de Cádiz es distinta. La devoción popular se nutre de un conjunto de costumbres que la enriquecen y la diferencian en cada municipio. Curiosidades que hacen que en cada lugar se viva de una forma distinta. Estas pueden ir desde la forma de carga de los pasos hasta el diferente carácter de cada una de las hermandades. Estas son algunas de las singularidades que se pueden ver en las distintas poblaciones durante la Semana Mayor. 

El manto de Nuestro Padre Jesús del Ecce Homo de Cádiz

El majestuoso manto de Nuestro Padre Jesús del Ecce Homo de Cádiz
El majestuoso manto de Nuestro Padre Jesús del Ecce Homo de Cádiz / JOAQUÍN PINO

Aunque también puede ser considerada como una de las joyas del patrimonio de las hermandades de la Semana Santa de Cádiz, una de sus curiosidades es el manto que luce Nuestro Padre Jesús del Ecce Homo cada Martes Santo, ya que es inusual ver una imagen del Señor con esta pieza bordada al estilo de las dolorosas. Cuenta con dos mantos. El primero de ellos es del siglo XIX y fue restaurado por Bordados Santa Lucía, mientras que el segundo fue donado por la familia Yraola en 1910.

La forma de carga en San Fernando

Cargadores de San Fernando
Cargadores de San Fernando / ROMÁN RÍOS

Quizá la manera especial de cargar los pasos en La Isla sea el rasgo más particular de la Semana Santa isleña, tanto es así que desde la asociación Jóvenes Cargadores Cofrades (JCC) se lleva años pretendiendo su declaración como Bien Inmaterial Cultural de Andalucía. Hay además singularidades como los ‘encuentros’ que entre los pasos de los titulares de algunas hermandades hacen a la recogida, costumbre potenciada e incluso reinventada con éxito por cofradías como Prendimiento en el que se ha convertido el momento de la Semana Santa isleña más multitudinario. No obstante, no todas las cofradías llevan a cabo esos ‘encuentros’ y en algunos casos ha dejado incluso de realizarse por razones prácticas. 

Dolor y Sacrificio, una hermandad diferente en El Puerto

La Virgen de Dolor y Sacrificio, de El Puerto
La Virgen de Dolor y Sacrificio, de El Puerto / ANDRÉS MORA

Una de las hermandades más peculiares de toda la provincia es la del Dolor y Sacrificio, en El Puerto, una hermandad de penitencia cuyo cortejo se distingue de los del resto de la ciudad.

Esta hermandad tiene unos rasgos muy característicos que la distinguen del resto, como su enorme sobriedad, el discurrir de los pasos sobre andas y la ausencia de palio para la imagen de la Virgen.

Los nazarenos además visten túnica y antifaz sin capirote, lo que los distingue también del resto de las hermandades que procesionan en la Semana Santa portuense.

La procesión discurre sin música cada Martes Santo y especialmente sobrecogedor es su paso por el barrio alto, la zona más humilde y deprimida de El Puerto y donde cada Semana Santa se viven momentos de auténtico recogimiento.

La gran presencia de la mujer en la hermandad del Huerto de Chiclana

Integrantes de la hermandad del Huerto de Chiclana.
Integrantes de la hermandad del Huerto de Chiclana. / SONIA RAMOS

Tras una reorganización forzosa debido a la intervención del Obispado hace unos años por problemas internos, la Hermandad del Huerto de Chiclana volvió a la Semana Santa chiclanera en 2019 marcada no sólo por ser la única corporación de penitencia de toda la zona de La Banda, sino también por la predominante presencia de mujeres en su Junta de Gobierno.

Y es que, de los 12 miembros que componían este órgano, nueve eran mujeres y tres hombres, un claro ejemplo de la determinación y el compromiso que ha demostrado este grupos de féminas para reflotar una joven hermandad que se encontraba hace unos años más cerca de desaparecer que de volver a procesionar por las calles de Chiclana.

Tres portazos a la Soledad, en Puerto Real

Paso de palio de la Virgen de la Soledad ante la Victoria, de Puerto Real.
Paso de palio de la Virgen de la Soledad ante la Victoria, de Puerto Real. / C.P.

El Viernes Santo es uno de los días más destacados de la Semana Santa puertorrealeña, con la siempre esperada salida procesional de la Hermandad del Santo Entierro. La imponente imagen de la Virgen de la Soledad, obra de la imaginera Luisa Roldán La Roldana y donada por ella misma en 1668, es una de las principales joyas cofrades de la ciudad. Es esta hermandad, con sede en la Iglesia Conventual de la Victoria, es testigo de uno de los momentos más singulares de la Semana de Pasión de Puerto Real. Cada Viernes Santo, en la recogida, se dan tres portazos a la Virgen antes de entrar en el templo. Se recrea los tres portazos que la Madre Loreto dio a los exaltados que en 1936 intentaron entrar en él, evitando así su quema.

Dolores, la Virgen que aguarda su coronación en Sanlúcar

Nuestra Señora de los Dolores de Sanlúcar.
Nuestra Señora de los Dolores de Sanlúcar. / D.C.

Prevista inicialmente para el 25 de julio de 2020, la coronación canónica de Nuestra Señora de los Dolores, una de las sagradas imágenes más queridas de Sanlúcar, espera su fecha de celebración tras el aplazamiento motivado por la pandemia. La popular hermandad radicada en la Iglesia de la Santísima Trinidad, situada junto al Mercado de Abastos de la ciudad, está llamada a protagonizar en cuanto sea posible un momento histórico del mundo cofrade de Sanlúcar.

La hermandad de los Negros y la hermandad de los Blancos de Setenil

El Nazareno de la hermandad de Los Negros de Setenil.
El Nazareno de la hermandad de Los Negros de Setenil. / D.C.

La Semana Santa de Setenil es un reflejo del alma de un pueblo que sabe aunar como ninguno la fe y la devoción con la exaltación y la alegría de vivir en el desfile de sus procesiones, que son de las más singulares de Andalucía.

El Cristo de la Vera Cruz de la hermandad de Los Blancos de Setenil.
El Cristo de la Vera Cruz de la hermandad de Los Blancos de Setenil. / D.C.

Entre ellas, destacan la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida popularmente como ‘Los Negros’ y la Hermandad del Cristo de la Vera Cruz, conocida, de igual manera, como ‘Los Blancos’. Nuestro Padre Jesús Nazareno procesiona al mediodía del Viernes Santo, escoltado por la banda de la Legión Española, en un pueblo abarrotado de gente e inundado por la luz, la música y el esplendor de la primavera. Por su parte, el Cristo de la Vera Cruz, de la hermandad de ‘Los Blancos’, que es una talla muy antigua, desfila el Jueves Santo de madrugada en la procesión del Silencio, sin ningún acompañamiento musical. Se trata de uno de los momentos de más recogimiento y sobriedad en la noche setenileña.


Compártelo en tus redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.